“La (verdadera) innovación está en las personas”

“La (verdadera) innovación está en las personas”

La publicación en el BOE de 2 de octubre de 2015 de la Ley 39/2015, de Procedimiento Administrativo Común y de la Ley 40/2015, de Régimen Jurídico del Sector Público, marcaba el punto de inflexión en la innovación en el sector público, y, por extensión, en las Entidades Locales. Ante el nuevo escenario,  son muchas las entidades que ya están afrontando una estrategia de implantación de las nuevas dinámicas impuestas por la reforma y en esa dirección, esta semana se ha celebrado en el Ayuntamiento de Málaga, una jornada bajo el título «Introducción a las nuevas Leyes de Procedimiento Administrativo y Régimen Jurídico: su incidencia en la administración local»

De la mano de Venancio Gutiérrez Colomina, Secretario General del Ayuntamiento de Málaga y Manuel Serrano Canón, Jefe del Servicio de Calidad y Modernización, la Jornada, con un excelente programa, ha contado con la participación, entre otros, de los propios Venancio y Manuel , de  Víctor Almonacid Lamelas, Secretario General del Ayuntamiento de Alzira, Manuel Serrano Canón, David Bueno Vallejo, Gerente del CEMI y destacados expertos de la propia organización. El Ayuntamiento Málaga, como siempre en la vanguardia de la modernización, sirva como ejemplo una simple referencia a las JOMCAL, Jornadas de Modernización y Calidad, como una cita más que consolidada en el escenario de la innovación, que siempre cuenta con la mejor organización y excelentes resultados.

En la misma tuve ocasión de participar para exponer los cambios en la actividad de las administraciones, normas generales de actuación y plazos, actos administrativos, disposiciones, revisión de actos.. en fin, un amplísimo campo de análisis. Sin embargo, todas estas materias tienen un denominador común que fue lo que constituyó el eje de mi intervención, se trata de mucho más que un cambio legal. Es un cambio de actitud. De alinear esfuerzos y estrategias, de comprender que no puede, de verdad que no, ofrecernos mayor seguridad jurídica un documento firmado con un bic que un documento firmado electrónicamente , pero sobre todo,  de que se trata de estar preparados para la entrada en vigor de los derechos que las normas reconocen a las personas y de nuestras obligaciones.

Porque esta Ley, aunque muchos aún no se hayan dado cuenta va de eso, de los derechos de las personas en sus relaciones con la administración pública. De su derecho a relacionarse electrónicamente, de su derecho a que se tramite un procedimiento administrativo con todas las garantías, de su derecho a recibir asistencia, un servicio público de calidad y sobre todo orientado a las mejora en la  gestión pública. Y para ello es necesario involucrar en el  proyecto a los empleados públicos en la innovación, convertirlos en innovadores en sus respectivos campos de actuación.

Porque podemos realizar millonarias inversiones en nuevas tecnologías y desarrollos de programas y aplicaciones, disponer de los mejores equipos y dispositivos, que como no consigamos que la organización, toda la organización, se sume al proyecto, lo comprenda y lo haga suyo, la transformación de la administración no será un proyecto exitoso. Es necesario implicar absolutamente a todas las personas, entendiendo que no hay vuelta atrás, informando y formando, explicando lo mismo una y mil veces si es necesario, para vencer las resistencias al cambio, tantas veces motivadas por la resistencia a lo desconocido.

Porque en la actualidad conviven en el seno de la administración empleados públicos cuyo contacto con la administración difiere mucho en relación con los medios a su disposición. De la innovadora máquina de escribir a los expedientes electrónicos, a la administración sin papeles, a «trabajar en la nube». Empleados públicos que tendrán que  aprender a manejarse en su gestión diaria con conceptos ajenos, que se han convertido en filojurídicos, como metadatos, interoperabilidad y seguridad, todos ellos en clave tecnológica. Es preciso familiarizarse con la nueva terminología, pero más allá de ello, con sus conceptos y aplicaciones prácticas. Del mismo modo que se implantó la diligencia, el oficio, y otros vocablos comunes al procedimiento administrativo debemos comprender y transferir al procedimiento administrativo los elementos que debemos conocer. Y cada Entidad, a nivel interno, debe comenzar a hacerlo ya.

Por ello, no me queda más que felicitar al Ayuntamiento de Málaga por la organización de la Jornada, al igual que el Ayuntamiento de Cartagena   y otros muchos, que demuestran una inquietud, justificada, por abordar correctamente el cambio en la organización y el funcionamiento de las Administraciones Públicas y que han comprendido que la base para ello, son las personas. No hay innovación sin innovadores. Del mismo modo que hemos integrado en nuestra vida personal el teléfono móvil, el correo electrónico, la comunicación por whatsapp y tantas novedades, ahorase trata de trasvasarlas a nuestro entorno laboral.

 

“Mucha gente pequeña en muchos lugares pequeños harán cosas pequeñas que transformarán al mundo”  

     Leo Buscaglia

 

0 Comentarios
  1. Exactamente, las personas son la clave y hay que contar con ellas en cualquier proceso de cambio. El fetichismo tecnológico debe dejar paso a conocer las necesidades de las personas, y a partir de ahí ver qué tecnología y por medio de qué canal(es) (carta, llamada, reunión, bits…) se puede dar una respuesta adecuada para cada caso.

    Llega la hora de «cuidar» a las personas y de ponerlas en el centro, de verdad de la buena. No somos personas administradas ni clientela. Somos ciudadanía a quién, si se le (in)forma y si se le implica, se le puede pedir que contribuya con su tiempo y con recursos (impuestos y más) por el bien común.

    Si no hay «implicacción«, la desafección ciudadana con lo público seguirá creciendo y la confianza se trasladará a aquellas «soluciones» que le ofrecen beneficios a corto plazo (Whatsapp) en lugar de en aquellas que conllevan más dedicación, esfuerzo y aprendizaje (un smartphone es un potente ordenador con Internet y millones de posibilidades y aplicaciones, entre ellas, WhatsApp, pero mucha gente dice que tiene «un móvil con WhatsApp»).

    Necesitamos reglas del juego comprensibles (legislación) y personas motivadas que interactúen con otras para resolver problemas (de la visión competencial a la visión relacional). Esto ya existe. Hay que generalizarlo: cambio de actitud 100%, no tecnológico.

    Librito de Ciencia Ficción sobre estas cuestiones: Ciudadanía y administraciones en red (GRAELLS & RAMILO, 2013).

  2. Autor

    Magnífica aportación Mentxu, muchas gracias por compartirla con toda la comunidad novagob. Evidentemente no puedo estar más de acuerdo, en muchos casos el término «innovación» se asocia únicamente a recursos tecnológicos, y cuanto más avanzados mejor, pero sin personas que introduzcan los cambios, también pequeños cambios que a veces se convierten en grandes cambios, serán inversiones poco productivas. Pero para ello es necesario visión y liderazgo en las organizaciones para que comprendan que la simple publicación en el BOE de una norma, a pesar de su carácter vinculante para todos, no nos convertirá ni a ciudadanos ni a administración, en definitiva, a las personas, en ávidos usuarios de la administración electrónica. 

    Por eso me ha gustado mucho tu reflexión «Llega la hora de cuidar a las personas y de ponerlas en el centro». Gracias

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