REACTIVAR LA CIUDAD: TRANSFORMAR LA ADMINISTRACIÓN (1)

Tras haber pasado los primeros envites de la tragedia que estamos viviendo en forma de pandemia, los ayuntamientos afrontan la tarea inmediata y urgente de la reactivación (que no reconstrucción) de la ciudad, para lo que va a resultar ineludible -esta vez sí-  la transformación de la administración.

A esto me estoy dedicando en Alcobendas en los últimos meses y por ello me animo nuevamente a retomar la conversación desde el blog y novagob.  Con el COVID19 hemos visto en toda su magnitud lo que significa un entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). En estos contextos líquidos, J. Galindo. A. Garcia  y T. Roldán dibujan tres escenarios posibles según el supuesto sanitario de partida: rebrotes semicontrolados -lo más probable-,  epidemia controlada o repetición de la ola en otoño.  Que se cumplan los pronósticos más favorables o pesimistas, dependerá en gran medida de las  políticas públicas que se están comenzando a implementar en estos momentos.

Resumiré en una premisa  y 10 puntos (5+5) los criterios que considero útiles para políticas de reactivación inteligente y transformadora de las ciudades.

La premisa de partida, que avalan las pocas experiencias de éxito que vamos conociendo (la mayoría en países liderados por mujeres ), es que solo desde un alto grado de consenso político se pueden acometer las tareas estratégicas del momento. En el extremo opuesto a los “machos alfa” (Trump, Bolsonaro,..), los liderazgos que logren forjar esos consensos –cuanto más amplios mejor-  saldrán fortalecidos, y los que no debilitados, por mucho que cosechen algunos aparentes resultados a corto.

Los Alcaldes -bien arropados por la  FEMP – parecían haber entendido bien esta cuestión, mucho mejor que otros niveles del Gobierno. Una vez más el mundo local propone salidas y fondos para la reactivación, además de buenas prácticas.  Veremos finalmente si se consigue y no se resquebraja del todo la tradicional unidad municipalista….

Señalaremos  5 tareas perentorias para la ansiada reactivación, que inciden en la necesaria transformación,  que los municipios ya han comenzado a implementar desde el minuto cero:

  1. Atender la emergencia social. Reorientando servicios y prestaciones hacia la emergencia alimentaria, comidas de niños de familias con necesidades, alojamientos de emergencia y atención a mayores y mujeres vulnerables. Hay que parar la hemorragia del hambre y la pobreza en primer lugar.  El error sería que todo se quede en incremento exponencial de gasto sin ninguna reforma ni agilización en un sistema de protección social altamente burocratizado.

La oportunidad puede estar en la Ingreso Mínimo Vital, si se despliega con inteligencia contando con el sistema de servicios sociales de los Ayuntamientos y CC.AA., que conocen como nadie el terreno y los usuarios, integrando o completando otras prestaciones y simplificando la tramitación hacia un único ingreso por unidad de convivencia. Algunos Ayuntamientos hemos comenzado a firmar acuerdos con el INSS para agilizar y simplificar una tramitación que ha puesto en evidencia las lagunas burocráticas de la AGE, entre otras cuestiones. Sobre este asunto dejo unas oportunas  reflexiones de X. Ferráis.

  1. Activar el tejido empresarial de cercaníapara reactivar el empleo: autónomos, hostelería, ocio y cultura y servicios locales. Acompañar medidas de choque, como la modificación de ordenanzas de terrazas o algunos estímulos y rebajas fiscales puntuales, con las necesarias subvenciones de reactivación, junto a reformas más de fondo como la digitalización u otras que impulsen de forma estructural la innovación. Asimismo aprovechar las nuevas oportunidades en sectores industriales y de logística, entre otros.
  2. Rediseñar la actividad educativa, sociocultural y deportiva,adaptándola a la nueva normalidad y al distanciamiento físico de seguridad con formación a distancia, actividades de calle en espacios naturales o parkings,…etc. Nuevos espacios para los colegios. Incrementar los aforos con carpas u otros espacios que permitan mantener unos mínimos de supervivencia en transición a una reactivación más duradera. Desde luego, mantener ayudas  a clubs y entidades culturales y deportivas, al tejido social solidario fomentando la cooperación público social como instrumento de reactivación.
  3. Nueva configuración del espacio urbano y la movilidadsostenible. La pandemia nos ha hecho redescubrir al vecino de enfrente y pondrá en valor factores de proximidad y la “zonificación de la ciudad”, factor crítico en la desescalada y control de nuevos brotes, lo que puede llevar a una cierta y forzosa recuperación de la “vida de barrio” .

Tampoco se nos puede escapar el peligro de inflexión sobre el cambio de modelo iniciado hacia la economía verde y circular. Veremos a diferentes ciudades apostar por instrumentos e intensidades distintos en temas como la peatonalización, el incremento de superficie  para bicis y patinete , o el reparto de espacios entre transporte público y privado.  Iniciativas y campañas como “todo a 15 minutos” (a pie) cobrarán nuevo sentido, al igual que las rutas saludables y el uso intensivo de zonas verdes y peatonales.

  1. La digitalización de la ciudadaparece finalmente como necesidad y oportunidad: nuevas zonas wifi junto a intensas campañas de sensibilización y alfabetización digital dirigidas a sectores vulnerables y diferentes franjas de edad van a marcar tendencia en la próxima temporada.REACTIVAR

Pero la reactivación de la ciudad necesita la transformación de la Administración. Veremos brotar en los próximos meses una nueva generación de planes de transformación e innovación  que para ser veraces o mínimamente creíbles, deberían abordar al menos 5 ejes…. De eso hablaremos en la siguiente entrega

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